Carnes
Guiso de Carne de Res a la Mexicana con Codillo
Un reconfortante guiso de carne de res tierno, cocinado lentamente con codillo, tomates y especias mexicanas, ideal para compartir en familia.

Fotografía editorial · RecetaGenial Studio
Receta paso a paso
Guiso de Carne de Res a la Mexicana con Codillo
Mise en place
Ingredientes
Del fuego a la mesa
Preparación
Introducción
El guiso de carne de res es uno de esos platos que atraviesan generaciones, un abrazo en forma de olla que combina la ternura de la carne lenta con la intensidad de los sabores mexicanos. Esta versión, centrada en el codillo de res, aprovecha las propiedades del tejido conectivo que, tras horas de cocción lenta, se convierte en gelatina y enriquece la salsa con cuerpo y brillo. Es ideal para los días fríos, para reuniones familiares o simplemente para tener una preparación lista que mejore su sabor al día siguiente.
En mi cocina, suelo preparar este guiso el domingo por la mañana, dejando que burle suavemente mientras preparo el resto de la semana. El aroma que se expande por la casa se vuelve una señal de que la comida casera está en su punto, y cada cucharada recuerda el calor de los hogares tradicionales.

Historia y contexto cultural
El guiso tiene raíces profundas en la cocina de diversos países, pero en México se ha adaptado a los ingredientes locales y a las técnicas de cocción lenta que se transmiten de abuela a nieta. El uso del codillo, también conocido como jarrete o shank, proviene de la tradición de aprovechar cortes menos nobles pero ricos en colágeno. Al cocinarlos a fuego bajo durante varias horas, el colágeno se hidroliza y se transforma en una textura aterciopelada que envuelve cada bocado. Este método no solo abarata el costo del plato, sino que también maximiza el valor nutritivo y la satisfacción gastronómica.
Ingredientes
Para obtener 6 porciones abundantes, necesitarás los siguientes ingredientes, todos ellos fáciles de encontrar en cualquier mercado latino:
- 1.5 kg de codillo de res, cortado en trozos de aproximadamente 5 cm de grosor, asegurándote de retirar excesos de grasa superficial pero dejando un poco para aportar sabor.
- 2 cucharadas de aceite vegetal (puede ser aceite de canola, maíz o girasol) para lograr un buen dorado sin que se queme.
- 1 cebolla grande, picada finamente en cubos uniformes de unos 3 mm, lo que permite una cocción homogénea y una base dulce para la salsa.
- 3 dientes de ajo, pelados y picados muy fino; el ajo aporta un fondo aromático que se intensifica con el calor.
- 2 hojas de laurel seco, que liberan notas herbales sutiles durante la larga cocción.
- 1 ramita de tomillo fresco, opcional pero recomendada por su aroma terroso que complementa al comino.
- 800 g de tomates pelados en lata, triturados a mano o con la licuadora de inmersión para obtener una textura rústica pero sin grumos grandes.
- 100 g de aceitunas verdes sin hueso, cortadas en rodajas finas; aportan salinidad y un toque mediterráneo que equilibra la acidez del tomate.
- 2 cucharadas de alcaparras, enjuagadas y escurridas, para ofrecer ese punto ácido y ligeramente amargo que corta la grasa.
- 1 cucharadita de comino molido, preferiblemente recién molido para maximizar su aroma terroso y cálido.
- 1 cucharadita de orégano seco, mejor si es orégano mexicano, que aporta notas cítricas y ligeramente picantes.
- Sal gruesa y pimienta negra recién molida al gusto; la sal realza los sabores y la pimienta agrega un leve picor.
- 1 taza (240 ml) de caldo de res, preferiblemente casero y bajo en sodio; si usas caldo comercial, elige uno sin gluten y sin aditivos artificiales.
- Un manojo de cilantro fresco, lavado y picado grueso, para espolvorear al final y darle un frescor herbáceo.
Utensilios necesarios
Contar con el equipo adecuado hace que el proceso sea más cómodo y seguro:
- Una olla grande de fondo grueso, idealmente de acero inoxidable con capa de aluminio o una olla de hierro fundido, que distribuya el calor uniformemente y evite puntos calientes.
- Un cuchillo de chef bien afilado y una tabla de cortar de polietileno o madera.
- Una cuchara de madera o una espátula de silicona para remover sin rayar la superficie de la olla.
- Un colador de malla fina si decides preparar tu propio caldo de res y deseas eliminar impurezas.
- Medidores de tazas y cucharas, o una balanza de cocina para precisión en los ingredientes secos.
- Platos hondos o cazuelas de barro para servir, que conservan el calor y realzan la presentación rústica.
Preparación paso a paso
A continuación se describe cada fase con detalle, incluyendo tiempos aproximados y señales visuales que te ayudarán a saber cuando pasar al siguiente paso.
Paso 1 – Preparación de la carne
Seca los trozos de codillo con papel de cocina o un paño limpio; la humedad superficial impide un buen dorado. Espolvorea generosamente con sal y pimienta por todos lados, presionando ligeramente para que los granos se adhieran.
Paso 2 – Dorado
Calienta el aceite en la olla a fuego medio‑alto durante 2‑3 minutos hasta que brille ligeramente. Coloca los trozos de codillo sin amontonarlos; si es necesario, hazlo en dos tandas. Deja que cada lado se dore sin moverlo durante 3‑4 minutos, luego voltea con pinzas. El objetivo es obtener una costra marrón oscuro, casi caramelizada, que desarrollará sabores complejos mediante la reacción de Maillard. Una vez dorado, transfiere la carne a un plato y reserva.
Paso 3 – Sofrito de la base aromática
Reduce el fuego a medio y, en la misma olla, agrega la cebolla picada. Sofríe, removiendo ocasionalmente, hasta que los cubos se vuelvan translúcidos y empiecen a dorarse en los bordes, aproximadamente 4‑5 minutos. Este paso es crucial para construir una base dulce que equilibre la acidez del tomate.
Paso 4 – Incorporación del ajo
Añade el ajo picado y cocina 1 minuto más, removiendo constantemente para evitar que se queme.
Paso 5 – Formación de la salsa de tomate
Vierte los tomates triturados y mezcla bien. Añade el comino, el orégano, las hojas de laurel y la ramita de tomillo. Cocina la mezcla a fuego medio durante 2‑3 minutos, removiendo, para que las especias liberen sus aceites esenciales y el tomate reduzca ligeramente su exceso de líquido.
Paso 6 – Reincorporación de la carne y líquido
Devuelve el codillo dorado a la olla, distribuyéndolo uniformemente. Añade la taza de caldo de res, asegurándote de que el líquido cubra al menos tres cuartos de la carne; si es necesario, complementa con un poco más de caldo o agua. Lleva la mezcla a ebullición suave, observando que surjan burbujas periódicas en los bordes.
Paso 7 – Cocción lenta
Una vez que hierva, tapa la olla y reduce el fuego a bajo. El objetivo es mantener un hervor casi imperceptible, con apenas unas pocas burbujas rompiendo la superficie cada pocos segundos. Deja cocinar así durante 2.5 a 3 horas. Cada 30‑40 minutos, revisa el nivel de líquido; si se evapora demasiado, añade medio vaso de caldo o agua caliente. La carne está lista cuando al insertar un tenedor en el centro de un trozo, este se desliza con poca resistencia y la carne se deshilacha fácilmente.
Paso 8 – Aceitunas y alcaparras
A aproximadamente 2 horas de inicio de la cocción lenta, incorpora las aceitunas en rodajas y las alcaparras. Mezcla suavemente y prueba de sal; ajusta si es necesario. Estos ingredientes deben añadirse tarde para que conserven su textura y su carácter salino‑ácido.
Paso 9 – Reposo y emplatado
Apaga el fuego y deja reposar el guiso, tapado, durante 10 minutos. Este reposo permite que los jugos se redistribuyan y que la salsa asiente su consistencia final. Espolvorea el cilantro fresco picado justo antes de servir, y lleva la olla directamente a la mesa o sirve en platos hondos precalentados.
Consejo del chef
Para lograr un guiso de excepción, presta atención a tres detalles: primero, el dorado debe ser profundo y uniforme; no tengas miedo de dejar que la carne se quede un poco más tiempo en la olla para desarrollar esa capa de sabor. Segundo, la paciencia en la cocción lenta es esencial; subir el fuego para acelerar el proceso resulta en carne dura y una salsa grasosa. Tercero, prueba y ajusta la sazón al final, ya que la reducción de líquidos puede concentrar la sal. Un toque final de jugo de limón recién exprimido (media cucharadita) puede aclarar los sabores y realzar la frescura del cilantro.
Variaciones y consejos
- Cambio de corte: Si el codillo no está disponible, prueba con falda, aguayón o incluso mezcla de carne para guiso; ajusta el tiempo de cocción según la dureza del corte (más tiempo para cortes más duros).
- Toque picante: Incorpora un chile ancho o guajillo rehidratado, sin semillas y licuado, junto con los tomates para un fondo ahumado y ligeramente picante.
- Versión con vino: Sustituye media taza del caldo por un vino tinto joven (como un Tempranillo o Garnacha) para añadir complejidad frutal y tanínica.
- Más vegetales: Añade una zanahoria grande pelada y cortada en cubos y un tallo de apio picado junto con la cebolla para aumentar la densidad de nutrientes y dar dulzura natural.
- Toque herbáceo: Además del tomillo, prueba con una ramita de romero o una hoja de salvia durante la cocción; retira antes de servir para evitar sabores demasiado intensos.
- Cocción en olla de presión: Si utilizas una olla de presión eléctrica, sigue los mismos pasos de dorado y sofrito, luego cocina a alta presión durante 35‑40 minutos y libera la presión de forma natural durante 15 minutos antes de abrir.
Almacenamiento y recalentado
Este guiso mejora su sabor después de unas horas, lo que lo hace ideal para preparación anticipada. Guarda las porciones en recipientes de vidrio o plástico libre de BPA, bien cerrados, en el refrigerador durante un máximo de 4 días. Para congelar, divide el guiso en porciones individuales en bolsas de congelador aptas para líquidos, elimina el exceso de aire y etiqueta con la fecha; se conserva hasta 3 meses sin perder calidad.
Para recalentar, transfiere la porción deseada a una olla a fuego medio, añadiendo un cuarto de taza de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado durante el almacenamiento. Calienta sin llegar a hervir vigorosamente, removiendo ocasionalmente, hasta que esté bien caliente por dentro. Evita recalentar en microondas a potencia máxima, ya que puede calentar de forma irregular y sobrecocinar los bordes; prefiere intervalos de 1 minuto con reposo entre ellos.
Información nutricional y seguridad
Aproximada por porción (1/6 de la receta total):
- Energía: 340 kcal
- Proteína: 26 g
- Grasa total: 16 g (de la cual saturada: 5 g)
- Carbohidratos: 12 g (fibra: 3 g, azúcares: 6 g)
- Sodio: 480 mg (variable según el caldo utilizado)
Estos valores son orientativos y dependen de los ingredientes exactos y las porciones servidas.
En cuanto a la seguridad alimentaria, la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) recomienda que los platos a base de carne de res alcancen una temperatura interna mínima de 71 °C para asegurar la eliminación de patógenos como Salmonella spp., Escherichia coli patogénica y Listeria monocytogenes. Utilizar un termómetro de alimentos insertado en la parte más gruesa de la carne, sin tocar el hueso, brinda una lectura fiable. En nuestro guiso, la cocción lenta prolongada garantiza que dicha temperatura se mantenga durante suficiente tiempo, pero siempre es buena práctica verificar antes de servir, especialmente si se ha congelado y descongelado previamente.
Además, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) destaca la importancia de manejar la carne cruda con higiene: lavar manos, utensilios y superficies que hayan estado en contacto con la carne antes de pasar a otros ingredientes, y evitar la contaminación cruzada. En la preparación de este guiso, se recomienda usar tablas y cuchillos separados para la carne cruda y para las verduras, o lavarlos a fondo con agua caliente y detergente entre usos.
Maridaje y presentación
Para acompañar este guiso, considera opciones que equilibren su riqueza:
- Arroz blanco: Un arroz jazmín o basmati cocido al vapor absorbe la salsa y neutraliza el picante.
- Tortillas de maíz recién hechas: Calienta tortillas en comal y sirve el guiso encima para crear tacos reconfortantes.
- Ensalada fresca: Una mezcla de hojas de espárrago, rúcula y rodajas de radíz, aderezada con jugo de limón y aceite de oliva, aporta frescura y contraste.
- Bebida: Un vino tinto ligero como un Beaujolais Nouveau o una cerveza amber artesanal complementan los notas tostadas del guiso sin sobrecargarlo.
En la presentación, sirve el guiso en cazuelas de barro individuales o en un fuente grande de cerámica. Decora con un ramito de cilantro y, si deseas, unas rodajas finas de chile de árbol para color. Acompaña con gajos de limón al lado para que cada comensal pueda ajustar la acidez a su gusto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar este guiso sin usar alcaparras?
Sí, las alcaparras son opcionales. Si no las tienes, puedes sustituir por una cucharadita de vinagre de manzana o simplemente omitirlas; el guiso seguirá siendo delicioso, aunque perderá ese punto ácido característico.
¿Cuánto tiempo se puede dejar el guiso en la olla a fuego lento antes de que se sobrecoza?
El guiso tolera bien tiempos adicionales de hasta 30‑40 minutos más allá de las 3 horas recomendadas, siempre que haya suficiente líquido. Pasado ese punto, la carne puede comenzar a deshacerse en exceso y la salsa a volverse demasiado espesa; basta con añadir un poco de caldo o agua y ajustar la sazón.
¿Es necesario marinar el codillo antes de cocinarlo?
No es necesario marinar, ya que el dorado y la cocción lenta ya desarrollan sabor profundo. Si deseas, puedes marinar la carne en una mezcla de jugo de limón, ajo y especias durante 30 minutos antes de secarla y dorarla.
¿Puedo hacer este guiso en una olla de cocción lenta (slow cooker)?
Absolutamente. Tras el dorado y el sofrito, transfiere todo a la olla de cocción lenta y cocina en bajo durante 7‑8 horas o en alto durante 4‑5 horas. Añade las aceitunas y alcaparras en la última hora de cocción.
¿Cómo sé si la carne está lista sin termómetro?
La señal más confiable es la facilidad con la que se deshiela al pinchar con un tenedor: debe ofrecer poca resistencia y separarse en fibras. También observar que el caldo haya espesado y que la carne se vea brillante y jugosa.
Inspiración y referencias
Esta receta nace de la síntesis de técnicas y sabores encontrados en fuentes confiables de cocina mexicana:
- Mexico en mi Cocina – Recetas de carne de res (https://www.mexicoenmicocina.com/carne-de-res/)
- Cocina Fácil – 25 recetas con carne de res (https://www.cocinafacil.com.mx/recetas/recetas-con-carne-de-res)
- Rumba Meats – Guiso de carne de res a la mexicana (https://rumbameats.com/es/lafamilia/receta-de-guiso-de-carne-de-res-a-la-mexicana/)
¡Buen provecho!
Criterio editorial
Información culinaria con fuentes verificables.
Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición
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