Garbanzos saludables con espinacas y bacalao

Guiso saludable de garbanzos con espinacas y bacalao, ligero, tradicional y perfecto para comer bien entre semana.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 600 g de garbanzos cocidos, escurridos y enjuagados
- 300 g de bacalao desalado en lomos o migas gruesas
- 250 g de espinacas frescas lavadas
- 1 cebolla mediana, picada fina
- 2 dientes de ajo, laminados
- 1 tomate maduro rallado o 150 g de tomate triturado natural
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1 hoja de laurel
- 650 ml de caldo de verduras bajo en sal o agua
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de vinagre de Jerez o zumo de limón
- Perejil fresco picado al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Sal, solo si hace falta
Preparación
Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio y sofríe la cebolla picada durante 8 o 10 minutos, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
Añade los ajos laminados y cocina 1 minuto, removiendo para que no se quemen.
Incorpora el tomate rallado o triturado y cocina unos 6 minutos, hasta que reduzca y el sofrito quede concentrado.
Baja el fuego, añade el pimentón dulce y el comino, remueve durante unos segundos y vierte enseguida el caldo o el agua.
Agrega los garbanzos cocidos y la hoja de laurel. Cocina a fuego medio-bajo durante 12 minutos.
Aplasta unas cucharadas de garbanzos con caldo y devuélvelas a la cazuela si quieres una textura más melosa.
Añade el bacalao desalado en trozos medianos y cocina 5 o 6 minutos, moviendo la cazuela suavemente para no romper el pescado.
Incorpora las espinacas frescas en tandas y cocina 3 o 4 minutos, hasta que estén tiernas y de color verde intenso.
Prueba el punto de sal, añade pimienta negra y retira la hoja de laurel.
Apaga el fuego, añade vinagre de Jerez o zumo de limón, espolvorea perejil fresco y deja reposar 5 minutos antes de servir.
¡Buen provecho!
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"Para un resultado verdaderamente profesional, asegúrate de que todos tus ingredientes estén a temperatura ambiente antes de comenzar. La paciencia es el secreto de la excelencia."
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Los garbanzos con espinacas y bacalao son uno de esos platos de cuchara que resumen muy bien la cocina española de siempre: ingredientes sencillos, sabor profundo y una sensación de comida completa que no necesita artificios. Esta versión está pensada para ser más ligera, pero sin perder el carácter tradicional. Usamos garbanzos cocidos, bacalao desalado, espinacas frescas, pimentón de la Vera, ajo y un sofrito suave con tomate. El resultado es un guiso saludable, meloso y muy reconfortante, ideal para comer bien entre semana o para preparar con antelación.
Aunque muchas recetas clásicas de vigilia llevan más aceite, pan frito o una majada muy contundente, aquí buscamos equilibrio. El caldo queda sabroso gracias al bacalao y al pimentón, mientras que las espinacas aportan frescor y color. Los garbanzos dan cuerpo, fibra y saciedad. En mi cocina, este plato suele aparecer cuando quiero algo nutritivo, fácil de recalentar y con ese aroma a comida casera que llena la casa sin complicaciones.
Por qué esta receta funciona
Esta receta funciona porque combina tres elementos muy agradecidos. Primero, una legumbre cocida que ya tiene textura y sabor. Segundo, un pescado salado y desalado que aporta profundidad sin necesidad de caldos industriales. Tercero, una verdura de hoja que se cocina rápido y aligera el conjunto. Además, el sofrito se hace con poco aceite de oliva virgen extra, suficiente para dar aroma sin convertir el plato en pesado.
Los garbanzos son una base estupenda para recetas saludables porque aportan hidratos de carbono complejos, proteína vegetal y fibra. El bacalao suma proteína de buena calidad y un sabor salino muy característico. Las espinacas, por su parte, añaden micronutrientes y una textura suave que se integra muy bien en el guiso. Para una alimentación diaria equilibrada, este tipo de platos de legumbre con verdura encajan muy bien dentro de las recomendaciones de consumo variado de alimentos que suelen recordar organismos como AESAN, siempre cuidando la cantidad de sal y la correcta manipulación del pescado.
Ingredientes para 4 raciones
- 600 g de garbanzos cocidos, escurridos y enjuagados
- 300 g de bacalao desalado en lomos o migas gruesas
- 250 g de espinacas frescas lavadas
- 1 cebolla mediana, picada fina
- 2 dientes de ajo, laminados
- 1 tomate maduro rallado o 150 g de tomate triturado natural
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1 hoja de laurel
- 650 ml de caldo de verduras bajo en sal o agua
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de vinagre de Jerez o zumo de limón
- Perejil fresco picado al gusto
- Pimienta negra recién molida
- Sal, solo si hace falta
Antes de empezar: el punto del bacalao
El bacalao desalado debe estar en su punto antes de entrar en la cazuela. Si lo compras ya desalado, sécalo bien con papel de cocina y pruébalo con cuidado para valorar la sal. Si partes de bacalao salado, tendrás que desalarlo en agua fría durante 24 a 48 horas, según el grosor, cambiando el agua varias veces y manteniéndolo siempre en refrigeración. Este paso es importante no solo por sabor, sino también por seguridad alimentaria: el pescado debe conservarse frío y manipularse con limpieza para evitar riesgos innecesarios.
Preparación paso a paso
1. Prepara la base aromática
Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio. Añade la cebolla picada con una pizca mínima de sal, si el bacalao no está demasiado salado, y cocina durante 8 o 10 minutos, removiendo de vez en cuando. La cebolla debe quedar tierna y ligeramente dorada, no quemada. Incorpora los ajos laminados y cocina 1 minuto más, justo hasta que desprendan aroma.
2. Añade tomate y especias
Agrega el tomate rallado o triturado y deja que reduzca unos 6 minutos. Debe perder parte del agua y volverse más concentrado. Baja un poco el fuego, añade el pimentón dulce y el comino, y remueve durante apenas 20 segundos. El pimentón se quema con facilidad, así que no conviene dejarlo solo en el aceite. Enseguida incorpora el caldo o el agua para cortar la cocción de las especias.
3. Cocina los garbanzos
Añade los garbanzos cocidos y la hoja de laurel. Remueve con suavidad y deja que el conjunto hierva a fuego medio-bajo durante 12 minutos. Si quieres un caldo más trabado, aplasta con un tenedor dos o tres cucharadas de garbanzos dentro de la cazuela y vuelve a mezclarlos. Este pequeño truco espesa el guiso sin necesidad de añadir harina ni pan frito.
4. Incorpora el bacalao
Corta el bacalao en trozos medianos, retirando pieles o espinas si las hubiera. Añádelo a la cazuela y cocina durante 5 o 6 minutos, sin remover en exceso para que no se deshaga. Es mejor mover la cazuela con movimientos suaves de vaivén. El bacalao estará listo cuando las lascas se separen con facilidad y el interior se vea jugoso.
5. Suma las espinacas
Añade las espinacas frescas en tandas. Al principio parecerá mucha cantidad, pero se reducen enseguida. Cocina 3 o 4 minutos, solo hasta que estén tiernas y de color verde intenso. Prueba el caldo antes de corregir la sal, porque el bacalao puede aportar suficiente punto salino. Añade pimienta negra y retira la hoja de laurel.
6. Termina con frescor
Apaga el fuego y añade una cucharadita de vinagre de Jerez o unas gotas de limón. Este toque ácido levanta el sabor del guiso y equilibra la legumbre. Espolvorea perejil fresco picado y deja reposar 5 minutos antes de servir. El reposo permite que los sabores se asienten y que el caldo quede más redondo.
Cómo servirlo
Sirve los garbanzos saludables con espinacas y bacalao en platos hondos, con un hilo muy fino de aceite de oliva virgen extra si te apetece. No hace falta añadir mucho más: quizá una ensalada sencilla de tomate o unas rodajas de naranja como postre. Si quieres mantener el plato ligero, evita acompañarlo con embutidos o panes muy grasos. Un trozo pequeño de pan integral puede ser suficiente para disfrutar del caldo.
Variaciones saludables
Si prefieres una versión sin pescado, puedes retirar el bacalao y añadir huevo cocido en cuartos al final, aunque cambiará el perfil del plato. También puedes usar acelgas en lugar de espinacas, especialmente si buscas un sabor más tradicional. Para un toque más intenso, añade una pizca de pimentón picante junto al dulce. Si cocinas para niños o personas sensibles al sabor fuerte del bacalao, usa migas desaladas suaves y aumenta ligeramente la cantidad de tomate.
Conservación y recalentado
Este guiso se conserva bien en la nevera durante 2 días en un recipiente hermético. Al recalentarlo, hazlo a fuego suave y añade un chorrito de agua si el caldo se ha espesado demasiado. No conviene hervirlo con fuerza una vez añadido el bacalao, porque puede quedar seco. También puedes congelar el guiso, aunque las espinacas cambiarán un poco de textura. Si sabes que vas a congelarlo, una buena opción es añadir las espinacas frescas después, al recalentarlo.
Consejo del chef
Para que el guiso quede más sabroso sin añadir más grasa, tritura medio cucharón de garbanzos con un poco de caldo y devuélvelo a la cazuela antes de incorporar el bacalao. Así conseguirás una textura cremosa, natural y muy agradable.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar garbanzos de bote?
Sí, y de hecho son perfectos para esta receta rápida. Escúrrelos y enjuágalos bien bajo el grifo para retirar el líquido de conservación y suavizar el sabor.
¿Qué hago si el bacalao está demasiado salado?
Puedes ponerlo 1 o 2 horas más en agua fría dentro de la nevera, cambiando el agua una vez. Si ya lo has añadido al guiso, evita añadir sal y acompaña con más garbanzos o espinacas para equilibrar.
¿Se puede preparar el día anterior?
Sí. Está incluso más rico al día siguiente, porque los sabores se integran. Recalienta a fuego bajo para que el bacalao siga jugoso y las espinacas no se oscurezcan demasiado.
Compromiso de Autoridad (E-E-A-T)
Fuentes Verificadas y Normativa Vigente
Provides official regulatory framework for food hygiene and microbiological criteria applicable to food products in Spain.
Aplicación en RecetaGenial:Food safety guidelines for home cooking, proper handling of raw ingredients, microbiological safety standards.
The legal foundation for food safety and nutrition rights in Spain, ensuring a high level of protection for consumers.
Aplicación en RecetaGenial:Defining food safety rights, legal nutrition standards, consumer protection framework.
Independent scientific advice on existing and emerging risks associated with the food chain in Europe.
Aplicación en RecetaGenial:Scientific risk assessment, safety of food additives, emerging food safety trends.
"La integridad de nuestra información culinaria se basa en la validación constante de fuentes oficiales de seguridad y nutrición."

Elena Santangelo
"Mi misión es democratizar la alta cocina española. Creo que la excelencia culinaria no debería ser un secreto, sino una experiencia compartida que eleva el día a día."
Especialista en técnicas de repostería y seguridad alimentaria (Normativa AESAN).
Divulgadora gastronómica comprometida con la Ley 17/2011 del BOE.
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