Receta tradicional de carne guisada con patatas y verduras

Descubre cómo preparar una tierna carne guisada con patatas y zanahorias, con todo el sabor del guiso tradicional hecho a fuego lento.
RECETA PASO A PASO
Ingredientes
- 1,2 kg de carne de res para guisar en trozos de 3-4 cm
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla grande bien picada
- 1/2 taza de tomate triturado o salsa de tomate casera
- 2 dientes de ajo picados
- 2 hojas de laurel
- 1/2 cucharadita de orégano seco
- 1/4 cucharadita de comino molido
- 3 tazas de caldo de carne caliente
- 3 patatas medianas peladas
- 2 zanahorias grandes peladas y en rodajas
- 1/3 de taza de aceitunas verdes con pimiento
- Sal y pimienta negra al gusto
Preparación
Sazonar la carne con sal, pimienta, comino y orégano.
Dorar los trozos de carne en la cazuela con aceite bien caliente por tandas y reservar.
Picar la cebolla y el ajo y sofríelos a fuego medio en la misma cazuela aprovechando los jugos de la carne.
Añadir la salsa de tomate y el laurel, dejando reducir un par de minutos.
Incorporar la carne reservada y cubrir con el caldo de res caliente.
Tapar y cocinar a fuego lento durante 60 minutos hasta que la carne comience a estar muy tierna.
Añadir las patatas cascadas, las zanahorias y las aceitunas; cocinar 25-30 minutos más hasta que todo esté tierno.
¡Buen provecho!
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"Para un resultado verdaderamente profesional, asegúrate de que todos tus ingredientes estén a temperatura ambiente antes de comenzar. La paciencia es el secreto de la excelencia."
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El guiso de carne de toda la vida es una de esas preparaciones que transforman cualquier día frío en una experiencia reconfortante. Preparar una buena carne guisada no requiere técnicas complejas de alta cocina, sino paciencia, materia prima de calidad y el cariño de una cocción a fuego lento. Los guisos con verdura y patata representan la esencia más pura de la gastronomía hogareña, combinando la ternura de la ternera con la melosidad de una salsa rica en matices.
En la cocina tradicional, cada hogar aporta su toque distintivo. Hay quienes prefieren añadir especias con un punto aromático más marcado, mientras que otros confían en la sencillez de un buen sofrito y un caldo casero concentrado. En esta guía paso a paso aprenderás a lograr una carne melosa que se deshace en la boca, acompañada de una salsa brillante y bien trabada.

El secreto de un estofado perfecto: elección de la carne y técnica
El éxito de una carne guisada radica principalmente en el corte de carne seleccionado. Para obtener un resultado tierno y jugoso, es fundamental huir de los cortes extremadamente magros, los cuales tienden a secarse durante cocciones prolongadas. Los cortes idealmente dotados de algo de tejido conjuntivo y colágeno —como la morcilla de ternera, la aguja, la llana o el jarrete— son los grandes aliados de las cocciones lentas.
Durante el proceso de estofado, el colágeno presente en la carne se transforma gradualmente en gelatina natural. Esto no solo aporta esa textura extremadamente tierna y fundente al morder, sino que también otorga un cuerpo envidiable a la salsa.
En mi cocina siempre me gusta recordar que el tiempo es un ingrediente más: intentar acelerar un guiso aumentando la potencia del fuego solo conseguirá endurecer las fibras de la carne y evaporar los aromas del guiso.
Ingredientes necesarios
Para preparar este guiso rico y equilibrado para 4 a 6 personas, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 1,2 kg de carne de res para guisar (corte morcillo, aguja o jarrete), cortada en dados uniformes de 3 a 4 cm.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 cebolla grande, picada finamente.
- 2 dientes de ajo, majados o bien picados.
- 1/2 taza de tomate triturado o salsa de tomate natural.
- 2 hojas de laurel fresco o seco.
- 1/2 cucharadita de orégano seco.
- 1/4 cucharadita de comino molido.
- 3 tazas de caldo de carne casero o agua caliente.
- 3 patatas medianas, peladas y cascadas en trozos mediano-grandes.
- 2 zanahorias grandes, peladas y cortadas en rodajas de grosor medio.
- 1/3 de taza de aceitunas verdes rellenas de pimiento, opcionales pero recomendadas para dar un toque ácido y sabroso.
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto.
Paso a paso: Cómo preparar carne guisada tradicional
1. Sazonar y sellar la carne
Comienza secando bien los trozos de carne con papel absorbente de cocina. La humedad superficial impide que la carne se dore adecuadamente. Sazona la carne generosamente con la sal, la pimienta negra, el comino y el orégano seco.
Coloca una cazuela de fondo grueso o un caldero a fuego medio-alto con el aceite de oliva virgen extra. Cuando esté bien caliente, dora los trozos de carne por tandas. Es muy importante no amontonar la carne para que se selle en lugar de cocerse en su propio jugo. Busca un dorado intenso por todos sus lados, retira los trozos y resérvalos en un plato.
2. Elaboración del sofrito aromático
En la misma cazuela donde han quedado adheridos los jugos tostados de la carne, baja el fuego a intensidad media. Añade la cebolla y el ajo picados. Sofríe pacientemente durante unos 6 a 8 minutos, rascando suavemente el fondo con una cuchara de madera para despegar todos los azúcares tostados de la carne.
A continuación, añade el tomate triturado y las hojas de laurel. Cocina el conjunto durante unos 3 o 4 minutos adicionales hasta que el agua del tomate se reduzca y el sofrito adquiera un tono oscuro y concentrado.
3. Cocción lenta de la carne
Vuelve a incorporar la carne dorada junto con los jugos que haya liberado en el plato. Vierte el caldo de carne caliente hasta cubrir casi por completo los ingredientes. Lleva el guiso a ebullición suave, tapa la cazuela y reduce el fuego al mínimo.
Deja cocinar suavemente entre 60 y 75 minutos. La carne debe cocer borboteando de manera casi imperceptible. Remueve de vez en cuando para verificar que nada se adhiera al fondo.
4. Incorporación de hortalizas y remate del guiso
Una vez que la carne comience a sentirse tierna al pincharla con un tenedor, llega el momento de añadir las patatas cascadas, las zanahorias en rodajas y las aceitunas verdes. El acto de chascar o cascar las patatas consiste en iniciar el corte con el cuchillo y romper la patata al final; esto libera el almidón de forma natural y espesa la salsa.
Vuelve a tapar parcialmente la cazuela y cocina durante 25 a 30 minutos adicionales, hasta que tanto las patatas como las zanahorias estén perfectamente cocidas y melosas.
Prueba el caldo y rectifica el punto de sal si fuera necesario. Apaga el fuego y deja reposar el guiso durante unos 10 minutos antes de servir.
Recomendaciones nutricionales y de seguridad alimentaria
Desde el punto de vista nutricional, la carne guisada acompañada de hortalizas constituye un plato principal completo. Aporta proteínas de alto valor biológico, minerales esenciales como el hierro hemo y el zinc, así como vitaminas del grupo B. Para mantener un perfil saludable, es aconsejable desgrasarlo ligeramente si la pieza de carne elegida contenía excesiva grasa exterior.
En cuanto a la seguridad alimentaria, siguiendo las pautas de organismos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la carne debe alcanzar una temperatura interna superior a los 70 °C durante la cocción para garantizar la completa eliminación de microorganismos patógenos. Asimismo, si decides guardar las sobras en el frigorífico, hazlo en recipientes herméticos una vez que el guiso se haya enfriado completamente y consúmelo en un plazo máximo de 3 a 4 días, o bien congélalo por raciones.
Consejo del chef para una salsa inolvidable
Truco de cocina: Si deseas que la salsa quede aún más sedosa sin recurrir a harinas refinadas o espesantes artificiales, saca un par de trozos de patata y zanahoria ya cocidas junto con medio cucharón de caldo, tritúralos con la batidora hasta obtener un puré fino y devuélvelo a la cazuela unos minutos antes de apagar el fuego. La textura final será verdaderamente espectacular.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Se puede preparar la carne guisada de un día para otro?
Sí, de hecho es totalmente recomendable. Los guisos y estofados mejoran sensiblemente su sabor tras unas horas de reposo, ya que los aromas se asientan y la salsa adquiere una consistencia mucho más homogénea. Solo necesitas recalentarlo a fuego suave antes de servir.
¿Qué tipo de patata es la mejor para guisar?
Las mejores variedades para guisos son las patatas harinosas o de tipo semitardío como la Monalisa, la Kennebec o la Red Pontiac. Su contenido en almidón ayuda a trabar la salsa perfectamente sin deshacerse por completo.
¿Puedo congelar la carne guisada si lleva patatas?
Se puede congelar, aunque debes tener en cuenta que la patata congelada suele cambiar levemente su textura al descongelarse, volviéndose algo harinosa. Si tienes pensado congelar parte del guiso, una excelente opción es congelar la carne con la salsa y añadir las patatas frescas el día que vayas a consumirlo.
Inspiración y referencias
Para el desarrollo y perfeccionamiento de esta receta se han consultado técnicas tradicionales de estofado y guisos caseros procedentes de fuentes gastronómicas de referencia:
- Receta tradicional e ingredientes para estofados en Comidas Boricuas (enlace nofollow).
- Técnicas de guisos y cocciones tradicionales de carnes en Antena 3 - Cocina Abierta de Karlos Arguiñano (enlace nofollow).
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